31 de marzo de 2007

Kafka en la orilla (Haruki Murakami)

Cuando tú estás en el borde del mundo
Yo estoy en el cráter de un volcán muerto
A la sombra de la puerta
Se yerguen las palabras que han perdido sus letras
Fragmento de la canción que da título a este libro especial. Si te atreves con sus más de quinientas páginas y no te incomoda vivir en un sueño mientras lo lees, descubrirás unos personajes únicos e inolvidables y un escritor que no se limita a enlazar frases.
Nakata es mi preferido, un viejo capaz de conversar con los gatos. Hay dos hechos que marcan el destino de Nakata: un extraño suceso de su infancia que le hace olvidar todas sus habilidades y recuerdos, y su encuentro con JW, un tipo que viste levita roja, chistera y botas, como en una conocida marca de whisky, que quiere fabricar una flauta con las almas de los felinos del barrio.
Pero también están Kafka Tamura que abandona su casa al cumplir quince años, y la misteriosa señora Saeki, que vive suspendida en un amor de juventud con final trágico, y Oshima, que oculta un secreto debajo de sus rasgos delicados. Y por último, Hoshino, un camionero joven que recoge a Nakata en la carretera y ya no podrá separarse de él hasta ayudarle a cumplir una misión que nunca llega a comprender.

30 de marzo de 2007

Un hombre, un enigma

Lo que soy es algo ya sucedido: y aquí, y ahora, vive en mí como un paso en una huella, como un sonido en un eco y como un enigma en su respuesta.

Un caos irrefrenable era lo que crepitaba bajo su mutismo y su inmovilidad.

Lo que queda por hacer

sabré hacerlo yo solo.

Y vuele

esta oración

con la fuerza de las palabras

más allá de la jaula de este mundo

hasta quién sabe dónde.

Amén

Textos extraídos de la novela OCÉANO MAR de Alessandro Baricco. Anagrama

29 de marzo de 2007

La despedida

Un día como otro cualquiera. Lluvia y frío. Qué asco de invierno. No tenía ningún plan cuando metió todas sus cosas en la mochila. Puso en marcha el ordenador. Encendió un pitillo. La pantalla del portátil le pareció más pequeña que cuando escribía sus pensamientos, sus poemas sin rima, sus canciones y sus cuentos. Impulsivo, soñador. Demasiado reflexivo, como sus héroes rebeldes y románticos, cultivados por culturas lejanas y viajes exóticos. Me voy. Escribió tres veces, sin puntuación ni espacios. Aún no sé adónde. Ahí fuera, al mundo. No sufras. Confía en mí. Te llamaré, cuando sepa dónde paro. La impresora escupió la hoja. La dobló después de soplar la tinta. La dejó encima de la mesa del comedor sujeta con un cenicero. Sabía que yo la vería nada más entrar. Acarició a la gata que salió a despedirle como cualquier otro día, cargó con la mochila y desapareció. Ya sé que para por ahí fuera tratando de no defraudar a sus héroes.

28 de marzo de 2007

Una princesa

Ella siempre quiso ser una princesa sin saberlo, o una bruja buena, vivir en la imaginación de un loco divertido que sólo supiese idear escenas de amor, de misterio y de risas.
Cuando era pequeña quería tener un novio vampiro, porque le gustaban los chicos pálidos de mirada intensa que viven de noche, visten de negro y llevan enigmas en los bolsillos.
Adoraba la chatarra de coches heridos en los desguaces al borde de las carreteras. Quería vivir allí, al sol, al aire libre con olor a óxido, a aceite rancio y a polvo, olvidando que a su vampiro lo mataría el reflejo del cromado de ese descapotable americano rosa chicle.
No es que fuese rara, lo raro debería ser vivir sin sueños, sin fantasía, sin esperar que alguien te sorprenda.
Sigue soñando, princesa.

27 de marzo de 2007

David, el gigante

Por fin Miguel Ángel libera al gigante del bloque de mármol. David, erguido sobre sus cuatro metros y diez centímetros de estatura, con su desnudez atlética, el gesto descuidado con el que la honda reposa en su hombro y la mirada perdida en la lejanía, se ofrece orgulloso a los florentinos.
Su primera ubicación, en el invierno de 1504, fue frente al Palazzo della Signoria, pero por motivos de conservación, en el año 1873, la pieza original se instaló en la Galleria dell´Academia florentina, bajo una cúpula acristalada construida para la ocasión. Hay una copia de mármol a las puertas de la Signoria desde 1910.
Nunca podré olvidar la emoción que sentí un mediodía de otoño. Había estado lloviendo por la mañana, pero a esa hora el sol trataba de abrirse paso a través de las nubes, lo que producía una luz matizada, perlada, que se colaba por la cúpula acristalada e incidía sobre la tensión de los músculos del gigante. La venas de sus manos, pies y cuello parecen tan reales y tan increíbles en el mármol que te dan ganas de hablarle, de tocarlo. ¿Dónde mira?, te preguntas. ¿Qué le hace fruncir las cejas de ese modo tan evidente?
No había muchos turistas a esa hora, es un poco más caro, pero merece la pena concertar la visita. Y, entonces, ocurrió, duró apenas unos segundos. Nos quedamos solos. Él, tan majestuoso y perfecto, iluminado por esa luz especial, y yo, allí abajo, entregada a su belleza. El pecho del gigante se agitó levemente. O tal vez, sólo fue un efecto óptico provocado por la mezcla de mis lágrimas y la luz perlada.

26 de marzo de 2007

La agonía y el éxtasis (continuación)

La estatua no debería ser colocada jamás en un nicho, arrimada a una pared o utilizada para decorar una fachada o suavizar la aguda esquina de un edificio. El David tenía que estar completamente rodeado de espacio libre. El mundo era un campo de batalla, y el hombre estaba perennemente en él bajo presión... ...Y ahora la figura se tornó agresiva , comenzó a empujar para salir de la masa que la producía, luchando por definirse.

25 de marzo de 2007

La agonía y el éxtasis (Irving Stone)

El ciclo de las estaciones llevó a Florencia un tiempo maravillosamente cálido. Los chaparrones ocasionales no tuvieron otro efecto en el David que lavar el polvillo de mármol que cubría la estatua. Miguel Ángel trabajaba desnudo hasta la cintura, dejando que el sol golpease directamente en su cuerpo trasmitiéndole su fuerza. Subía y bajaba por la escala de madera del andamio con la agilidad de un gato, mientras esculpía el grueso cuello, la heroica cabeza y la masa de cabellos desde la parte más alta del andamio.

24 de marzo de 2007

El milagro del Coto de las Suertes

Creo que es la primera vez que un ayuntamiento compra un terreno en el que se iban a construir 400 chalets para volverlo a recalificar y convertirlo en zona de recreo para los vecinos.
Collado Villalba se estaba quedando sin zonas verdes, por eso merece un aplauso este consistorio que ha renunciado a especular con el ladrillo y ha pensado en el bienestar de sus vecinos. Un milagro, en los tiempos que corren.

23 de marzo de 2007

Walking Around

Sin embargo, sería delicioso asustar a un notario con un lirio cortado o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello ir por las calles con un cuchillo verde y dando gritos hasta morir de frío. (Neruda)

22 de marzo de 2007

Sólo vemos lo que queremos ver

Nina me acompaña desde hace once años, me hace reír.
Interpreta mis estados de ánimo. Se deja mimar, pero exige no ser domesticada, y a cambio me regala un ronroneo, un cabezazo amistoso, su calor cuando reposa en mi regazo y la elegancia de sus movimientos.

Amanece, que no es poco

Empezar es ya la mitad de toda opción. Proverbio griego