Las madres creemos lo que pone en los carteles. Así que, después de una hora y media de atasco y treinta minutos más para encontrar un parking, nos plantamos en la puerta a la hora indicada: las 9. Anda, vamos a comer algo, que esto igual se alarga y nos da un yuyo con el estómago vacío, los humos de los petas y la cervecita a morro que me bebo para no desentonar en el ambiente y porque no conduzco.
Nos comimos un “sándwich” caliente de jamón y queso, que en Madrid llaman “mixto” y en Barcelona “biquini” y unas croquetas que se llaman igual en todos lados, aunque no estén rellenas de lo mismo.
Fuimos a tomar café a un lugar un poco más glamuroso y con menos testosterona futbolera: “El café La Palma”
Allí nos encontramos con más gente que iba a ver el concierto y nos dijeron que la cosa no empezaba hasta las 10:15.
A las 10 no fuimos para
Por fin, salieron los chicos de Ossobucco. Adrià y Jhosua. Qué guapos y qué buena planta. Hala, a hartarse de hacer fotos. Pero mi cámara, que sólo cuenta con 400 ISO, me pide Flash. Y yo seré una madre, pero sé que el flash en un concierto es como una guitarra eléctrica en una Zarzuela. Así que hago lo que puedo, ya las apañaré en casa.
Ossobucco, compuesto por Jhosua y Adrià, inclasificables como “grupo”, son dos guitarras, dos compositores y dos cantantes que deforman o acentúan las melodías para que se adapten al espíritu de sus temas, a sus letras y a su manera de concebir
¿EL CONCIERTO? Mis favoritas muy bien, las otras “raras”, pero como dice mi hijo, “mamá, si te gustara todo lo que hago me preocuparía”Y es que el salto generacional no se lo come una así como así, ni siendo una madraza.
Gracias a todos los que fueron, pero especialmente a mis amigos blogueros: Paseando por tu nube que aguantó como una jabata a pesar de ser de mi generación; alicia que trajo a un amigo .JL. en los afelios que también vino con una amiga.
Fue emocionante abrazaros en persona y que no me pusierais mala cara por
No estaba lleno, pero la mayoría del público venía a escuchar y ver a los Ossobucco. En cuanto estos dos tengan un poco de promoción y consigan su público... van a pasar de mí y de mis propagandas de estar por casa, me lo veo venir. Y yo, encantada.





