Cuando era niña nos asustaban con el hombre del saco, un tipo multiusos, como una navaja suiza, que igual te chupaba la sangre que te sacaba la manteca o te raptaba en su enorme saco para fines pecaminosos.
Como soy visual por defecto, me lo imaginaba mugriento y desaliñado. De mirada turbia y boca babeante, con una ristra intermitente de dientes amarillos. También flaco, viejo y tambaleante, por lo que no me daba demasiado miedo.
En el saco llevaría un trozo de tocino humano, un cuchillo mellado, trozos de cuerda y una manta áspera con muchos piojos. Seguro que olería a unte rancio.
Los hombres del saco de ahora son negros, jóvenes, guapos, fuertes y con los dientes como un piano recién desembalado. Se parecen más a los reyes magos que al sacamantecas de mi niñez. Llevan en sus sacos imitaciones baratas de complementos de lujo.“Diseño” al alcance de todos los bolsillos.
Los hombres del saco de mi ciudad son náufragos de asfalto que sueñan con un puesto en cualquier mercadillo del que cuelgue una licencia municipal.
38 comentarios:
Hola, blogueros. Gracias por vuestro interés por mi ánimo. Le he puesto un parche y ha quedado como nuevo.
Mi blog NO se actualiza en los blog que me tenéis enlazados, pero no tengo idea por qué ocurre, si hay alguien que lo sabe que lo comparta con el resto.
Estas fotos la hice en verano en el puerto de Barcelona. Los "hombres del saco" eran acosados por la policía, corrieron y de repente se quedaron así, no me dió tiempo de encuadrar, disparé mi cámara a lo loco.
Los que tenéis más edad, seguro que podeís recordar al otro hombre del saco del que hablo al principio.
Muchos besos para todos y gracias por seguir viniendo por aquí.
Bueno, bienvenida al mundo de nuevo
No hablaré de edad,je,je,Yo tenía una percepción paracida a la tuya de el hombre del saco que debe de ser muy mediterráneo. Por aquí también se le llamaba "el tío Saín"
tengo que investigar por qué......
Es verdad que tu blog ha permanecido inmóvil durante algunas semanas. Pensé que estabas de viaje...por eso la bienvenida.
Las fotos de los hombres del saco de hoy, son muy buenas y coincido plenamente contigo en la descripción..... El otro día en un restaurante del centro de esta ciudad se nos acercó un hombre del saco del Senegal,llevaba sortijas, collares, pulseras, figuricas de madera..........Hablaba perfectamente castellano...y era VSP o lo que es lo mismo Veterinario Sin Papeles.
Besicos, amiga.
Hola Tessa: Esta entrada se me ha actualizado en mi blog por eso he vuelto. Ya te estaba echando de menos y pensando que menudas vacaciones te estabas tomando.
He leido la entrada siguiente y veo que en su dia se me pasó, me ha extrañado mucho que se me pasara porque me encantan tus fotos y me encanta como y lo que escribes. Luego al leer los comentarios de la del hombre del saco veo que no actualizaba.
Bueno, hablando de las entradas te dire que claro que me acuerdo perfectamente del hombre del saco de cuando eramos pequeñas, por mi barrio también venía, en nuestro caso si te portabas mal llegaba el hombre del saco y te metia en el saco y te llevaba con él y nunca mas volverías a ver a tu familia. También nos asustaban con el sacamantecas. Ese te sacaba la manteca (seguro que ni sabiamos lo que era la manteca) y te morías. Ya ves nos criamos con esos miedos y estamos tan sanos, sin traumas ni historias, hoy en día sería denunciable, jejejeje.
De la siguiente entrada, las fotos, chapeau, no se cual me gusta mas, la de la araña magnifica, precisamente en el mes de mayo estuve en Bilbao y nos encantó. Voy a ver si encuentro alguna foto mia,a ver como se salió la araña.
Respecto al contenido de tu segunda entrada, pues con el titulo lo dices todo, es lo que hay. Si yo te contara del egoismo humano, de la poca sensibilidad de la gente, no darías crédito a muchas cosas, pero como tu dices es lo que hay. O lo tomas o lo dejas, yo con los años y la enfermedad me he vuelto mas intransigente y lo tengo claro, a quien no interese, que le den y perdón por la expresión pero ya va siendo hora que las personas sensibles cada vez pensemos mas en nosotras mismas.
Un fuerte abrazo y que el parche sea duradero.
espero que el hombre del saco te traiga esencias nuevas para ese ánimo...si no me lo dices y te mando unos cuantos versos con aire de primavera...besos
Creo, que me vendieron el mismo "hombre del saco" a mi, que ese que tu relatas, igualito de terrible y arrebatador de sueños placenteros
La diferencia con los de hoy, es que a estos los ves deambular por las calles y son ellos los que aparentan no dormir placenteramente, ¿porquè será?
Mi enlace con tu blog, si que está actualizado, si te sirve de algo.
No me gusta el remake que han hecho del cuento: ahora es el hombre del saco quien corre asustado.
Gracias por tu visita a mis blogs. Parafraseando a Rick, en Casablanca, éste puede ser el inicio de una gran amistad.
Un abrazo.
Hola Tesa
A mi no me ha gustado nunca lo del hombre del saco. Ni cuando lo oia de pequeña, supongo que lo decían para darnos miedo y que nos portasemos bien.
Ni me gusta la figura del hombre del saco actual, temeroso de la policia.
Tus fotos si me gustan.
Me alegro del parche ese que te ha quedado como nuevo.
Y esta vez si que se ha actualizado tu entrada en mi blog.
Un besito
A mi me daba miedo un hombre del saco que venía a casa. Sucio, siempre muy sucio. Dejaba el saco de carbón en la cocina y se marchaba, no sin antes dar un manotazo sobre la mesa. Yo me escondía bajo ella.
Estos hombres del saco no me asustan, lo que me da miedo es un sistema que...
Un beso, Tesa.
como siempre preciosas e impactantes fotos, cuya luz y color lo dicen todo, nos cuentan la historia de ese hombre del saco actual, me encanta la última con los dos hombre de frente y la cabeza girada, parecen miembros de un ejército de hombres del saco sin ningún general que los mande.
me encantas, me encantan tus fotos, me encantan tus palabras.
un besazo
Hola, Tesa. Es verdad que tu blog no se actualizaba en el mío. Desconocía el motivo. Pero esta nueva entrada sí se ha actualizado (misteriosos son los caminos de Internet…).
El “hombre del saco” fue parte de los cuentos de miedo que me contaban mis hermanos mayores (me rodeaba una horda de mete-miedo que para qué). Es más, yo le tenía “controlado”. Sabía en qué callejón oscuro pernoctaba y a qué se dedicaba por el día. Recogía cartones y toda clase de enseres que tiraban a la basura, mientras bebía vino de una botella de vidrio verde. Lo curioso es que le acompañaba un perro (mediano, lleno de garrapatas), y ese dato no estaba incluido en el cuento chino. Pasé mucho tiempo creyendo que el malvado "sacamantecas" era uno de los pobres vagabundos que paraba por mi barrio. Así es la imaginación de un niño, personifica el miedo.
Un besazo, Tesa. Y me alegro de que estés más animada.
Hola Tesa: ¡que bueno que hayas vuelto! A mí se me actualizó ayer, así que en el pruimer rato que tengo te comento.
Las fotos son geniales, como siempre. El texto genial...yo recuerdo a mi abuela hablando del hombre del saco, pero creo que la educación racional y espartana de mi madre, no dejaba lugar para "meter miedos" con gente inexistente. Si no hacías algo, las consecuencias eran siempre palpables (sin paga, sin salir con las amigas...etc). A mi abuela sí que le gustaba contar historias...y las vivímaos como cuentos...(¿será por eso que me gusta tanto los de misterio?)Pero fíjate al final aquí estamos... sobreviviendo a todo, y con menos traumas que a otros que de tanto envolverlos en "algodones", cuando luego llegan "al mundo real" les da un amago...
Me alegro "del parche". Siempre viene bien para volver con nuevas fuerzas y mejor espìritu.
Un besazo desde cierzolandia.
Paloma.
Pues yo tenía curiosidad por conocer al hombre del saco ese, mira por donde!.
De pequeño no me hablaban mucho de ese hombre del saco, pero otros sí lo comentaban y, la verdad, algunas veces deseaba irme con él, por conocer otras realidades, más allá de la gris posguerra en un pequeño pueblo controlado por "la autoridad", donde nunca pasaba nada. Ahora, en cambio, no me iría con nadie, ... si acaso,... a un pequeño pueblo donde no pase nada, donde se pueda vivir al ritmo que marca la naturaleza.
En cualquier caso, prefiero al hombre del saco de tus retratos que al de tus recuerdos.
Un saludo y Ánimo!
Siempre es un gusto leerte y disfrutar con tus fotos, me encanta visitar tu rincón, divertido, social y chispeante, pero siempre hospitalario.
Yo tambien recuerdo al hombre del saco que me llevaría sino terminaba la comida, fijate hoy me la tienen que dosificar, por lo del engorde. Cómo nos cambia la vida en todo.
Un beso wapa!!
qué hermosos son! por lo menos en tu ciudad, mediterránea, no parecen sacados de su mundo de sol. me da pena verlos en ciudades grises y frías , dioses echados de sus paraísos por la pobreza. aunque nunca nada es tan simple...
aquí en buenos aires es el "hombre de la bolsa", que en los tiempos que corren, con las crisis bursátiles y esas cosas, nos sigue dando miedo.
recién leo tu entrada anterior, y también describe mis sentimientos esos días. no sé porqué, pero para mi los eneros son negros... en realidad, grises. y también me siento abandonada. deben ser las fiestas, las vacaciones... y aquí es una época en que el tiempo pierde su estructura... pero no en un buen modo. después pasa, llega febrero y empiezo a arrancar. besos
Sé a lo que te refieres, también en mi Caribe hay "hombre del saco"
Retratas muy bien con tus palabras.
Besos en las mejillas,
Aquí, al hombre del saco, lo llamábamos "el mantequero" por eso de que sacaba las mantecas.
Estos hombres del saco de ahora, tienen más miedo al porvenir que aquellos niños de entonces, tan amedrentado por todo y por todos.
Ojalá encuentren ese puesto y, sobre todo, esa licencia y todo el respeto.
Besos
Tesa, ¡cómo cambian los tiempos! Y no siempre a mejor... Pero tu chispa sigue en estas fotos. Ahora leo a Barthes, (La cámara lúcida) y a lo mejor estas fotos son lo que él llama fotos pensativas, las más peligrosas de todas, las más valiosas... Un abrazo.
• Tus hombres del saco actuales son personas dignas de admiración, que muestran una sonrisa en inhóspitas selvas urbanas de incomprensión. Muchas veces, su dignidad es el escaparate en el que debiera mirarse la nuestra. Me gusta tu mirada sobre ellos, emprendedores hombres de negocios sobre los que se basará nuestro futuro.
• besos perfumados
CR ____________________________________
LMA
Tesa, me alegro de que tu "arañazo" haya cicatrizado bien.
Bueno, hoy he visto cambiado tu post, y por lo que puedo ver no soy la única.
Sabes que me crié en Brasil, hasta los 16 años. Allí tambien estaba "O homen do saco"... que nos asustaba igual que a los niños de donde quiera que estuviera....
Hoy dia, gracias a Dios, ya no se asusta a los niños....
Esos pobre hombres de tu foto, lo que tienen motivos es para estar asustados, pero ellos.
Victimas de mafias, que les engañan, les someten, con la vana esperanza de un mundo mejor....
Ellos si son victimas del hombre del saco....
Besitos, Reina
El hombre del saco de mi niñez era igual que el tuyo.
Ahora a los niños no se les asusta así.Solo se les previene de que no escuchen a ningun extraño.
Un beso.
A mí también me asustaban con el hombre del saco. Yo me lo imaginaba sucio y harapiento; arrastrando un saco descomunal y con una navaja gigantesca de esas que tienen muescas y suenan al abrirla. Qué miedos más absurdos nos metían en el cuerpo.
Tus hombres del saco recorren la geografía de la vieja Europa; sobre todo el litoral.
Y esperan de nosotros un atisbo de solidaridad sin prejuicios. Deben maldecir el color de su piel y su lugar de nacimiento.
Deben maldecir, más si cabe, a los ayuntamientos como el de Vic que les niegan los derechos más elementales.
Es lo que tiene estar en el primer mundo y venir del tercero.
¡Porca miseria!
Un abrazo de Mos desde la orilla.
Me alegra mucho este cruce de caminos que nos permite compartir.
Buena idea la de tu blog fotográfico.
Recuerdo el recurso del "hombre del saco", secuestrador, que con premeditación y alevosía, era verdugo de la justicia familiar.
En el presente el hombre del saco es un funcionario municipal uniformado amparado en una dudosa justícia.
Si bien cada persona tiene una perspectiva diferente a las cosas es muy curioso encontrar a quien describe los escenarios con un detalle singular, con los ojos de quien se permite relacionar espacios de su historia con el andar de otros seres y su situación...
Saludos.
te vuelvo a encontrar, y soy de tu misma opinión, el hombre del saco de hoy nos fascina y creo que a nuestros hijos tambien por lo menos a los mios hasta hemos echo buenos amigos.
El hombre del saco es todo aquello que vendra para hacernos daño, para intentar destruirnos, para que lloremos. Hay tantos hombres del saco que llegan de día y de noche, detrás de una ventanilla o cercandote la vida en una esquina...
Besos
Yo una vez vi una redada de la policía en una de las calles paralelas al rastro. Seguro que en la calle de enfrente se estaba vendiendo droga, pero, ya se sabe, son mucho peores los negros que venden cds. Un policia se llevó por delante a un niño que no llegaría a los tres años. ¿Mereció la pena? Yo creo que no.
Lindo de verdad lo que escribes y felíz de escribirte de nuevo.
Hace unos días que regresé de Mexico donde estuve incomunicado y deseoso de beber y reencontrarme con la magia de tus letras.
Desde imaginaria.
Te quiero mucho. Besos para tu alma. Gerardo.
Unos hombres de saco con la mirada límpia.
PD. Tus dos blog se actualizan sin problemas.
SAM: hola, Sam, es un libro que tengo pendiente, a ver si lo encuentro, porque además mi relación con la fotografía es poco técnica y mucho más emocional, sobre todo cuando fotografío personas, pero hasta la elección de los encuadres es anímica, aunque se trate de objetos. Creo que Barthes habla precisamente de eso de la emocionalidad en las fotos.
Un abrazo, Sam.
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A TODAS/OS os iré visitando en vuestros blog, no os penséis que porque tarde os vais a librar de mí, es que a me meto en más historias de las que puedo abarcar.
Ya lo dice el refrán:"el que mucho abarca poco llega" pero yo sí llego, aunque sea a destiempo.
Muchos besos para todos los que pasáis por estas moreras.
gracias tesa, ten tengo que decir que lo que escribo es de todo corazón, hasta a veces creo que le pongo demasiado entusiasmo, llego a caer pesada jajjajajaj¡
Náufragos valientes golpeándole el rostro a un sistema excluyente. En todas partes se cuece exclusión ... bah, pero Tesa hizo lugar para ellos entre las moreras y se les ve a gusto.
Recuerdo aquel "mira que viene la vieja de la bolsa" cuando no dejaba a nadie dormir siesta -¿ahora quién duerme siesta?- (Estoy alterada, necesito siesta, sipi.)
Besos, lindo post.
.. los políticos, en general, además de sinvergüenzas -que también los hay-, suelen ser "masocas", o simplemente inútiles, porque digo yo, ¿que les costaría arreglar la legalidad de las personas que permanecen en nuestro país?.. ¿por qué no pueden regular algo que sea justo para los inmigrantes?, ¿no tienen imaginación?, ¿soluciones?, ¿un simple papelito que les haga ser personas y les devuelva su dignidad? ¿ninguna solución?.. ¿seguro que lo están haciendo bien?.. ummmmm..
.. besos, artista..
A mí nunca me asustaron con el hombre del saco, pero mis amigas se dedicaron a hacerlo.
Eso sí, les tengo pánico a los circos, payasos, magos, etc., a los gitanos, y a los ratones,obvio, jejej
besitos
A ver ese ánimo, Tesa.
Has reinventado al hombre del saco. Me gusta tu versión.
Muchos besos
Madre mia, me he estado dando una vuelta, y de los de mi promoción. Ya quedan muy pocos que actualicen. Pero tú estás a pie de cañón.
Muy buena la entrada.
Feliz Año. Y porqué no... quizás haya vuelto despúes de todo.
Tesa ya puedes ver en el blog Las historias de mis abuelos.Una nueva entrada mía.
Un besito.
Sí, yo también recuerdo al hombre del saco. Me lo había imaginado como tú. Con el tiempo también descubrí que eran otros los hombres del saco. Con el tiempo también conocí a personas como las de tus fotos. Y con el tiempo sigo entendiendo que lo poco que tengo es siempre mucho en comparación con lo que otros poseen.
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