19 de abril de 2010

No te deprimas, sé creativo

Porque la vida es corta y a veces absurda...

...móntate unas vacaciones en el tranvía, por menos de dos euros: habitación luminosa con cama doble, buenas vistas. Se admiten mascotas.

Si te han despedido, estás en paro o trabajando como una bestia parda por un sueldo miserable, reinvéntate. Pon un bar con los colegas.

Ni un duro en decoración, mira las páginas necrológicas y espera a que la familia del abuelo vacíe su casa en un contenedor. Queda muy cool, guay y además es sostenible.

Programa jornadas de vídeo-arte, poesía, cuentacuentos, música sin amplificar para que no te odien los vecinos… Seguirás siendo pobre, pero te divertirás un montón.

Contrata a tipos como los del collage, artistas underground, que se dice ahora. O sea, que no cobran, son los que te interesan. Si quieres a estos, que son muy buenos, yo sí cobro, una comisión de sus NO ganancias del 20%.

Ni pensar en un crédito que te ahogue el resto de tu vida y vivir encima en un barrio desangelado a las afueras. Hazte oKupa y elige palacete abandonado, loft industrial o pisazo de 200 metros cuadrados con techos altos y ventanas modernistas.

No te cortes. También admiten mascotas o colegas de paso.

Dicen que las endorfinas te ponen de buen humor y que éstas se disparan haciendo ejercicio.

No tienes que gastarte un duro para ser el más alegre del barrio. Cualquier chándal, aunque no sea coordinado ni de marca, queda vistoso en los gimnasios públicos.

Algunos como éste con vista al mar y con la Cruz Roja al lado por si te da un jamacuco respiratorio debido a tus costumbres insanas de fumar, beber y darle al fornicio sin pareja estable y a veces sin pareja.

Vístete en el ropero parroquial donde encontrarás ropa vintage gratis que será la envidia de los modernos de tu entorno. Si te mola verlos rabiar, hasta puedes decirles que vas de compras cada temporada al Soho londinense con un vuelo last time.

Date un capricho y renueva tu lencería por un precio de risa.

Siéntete desnuda y salvaje con un tanga sin costuras. O tierno con un bóxer azul cielo; o como una moto con el amarillo limón con cuadritos en la cinturilla como la bandera de los circuítos...

Resumiendo, guapos: no os deprimáis y sed creativos que esto dura un suspiro

11 de abril de 2010

Querida Nina

Querida Nina, he preparado una fiesta para tu cumpleaños. Ya sé que es en mayo, pero lo adelantamos por si ya no estamos juntas para entonces.

Gracias por tu compañía, por tu paciencia, por tu adoración gatuna, por hacerme creer que me necesitas, por hacerme sonreír y reír.

Ya sé que no puedes comer dulces por tu diabetes, pero te puedes comer esa ratita tan mona del vestido rosa, si te apetece.

He invitado a Negrito y Boris, que viven un escaparate de una tienda que ya no lo es. Siempre que los veo me imagino lo mal que lo pasarías tú, que eres tan tímida, expuesta de esa manera y que poco sano para tu asma esos cachivaches tan divertidos con los que ellos conviven.

Puedes elegir la película que te apetezca, es tu fiesta. Hasta una de acción. Gracias por ronronear en mi regazo mientras vemos juntas las pelis más raras del videoclub.

Gracias por aguantar todas mis tonterías, por perseguirte con la cámara y hacerte montones de fotos absurdas como ésta, con el retrovisor de un camión que me traje de la calle.

Las dos no hemos hecho mayores en estos catorce años. Hemos cambiado de casa y de ciudad cuatro veces, ésta última te costó un poquito adaptarte, pero al final lo conseguiste, a pesar de que visitamos demasiado a la veterinaria.

¡Feliz cumpleaños, viejita! Eres mi gatita preferida y siempre lo serás.