He pasado 10 días inmersa en este campeonato Internacional de Ajedrez, viendo como 615 jugadores de todas las edades y procedencias jugaban durante cinco horas seguidas. Alucinada me tenían. He ido haciendo fotos sin molestar, muchas fotos para la web oficial y las noticias dentro del ámbito de este juego de estrategia o arte.
La iluminación, mezcla de luz blanca, focos y día no era la mejor para las fotos. El tiro de cámara tampoco, pero hay que adaptarse al medio y a las circunstancias, como en la vida.
Había jugadores inmóviles y otros que se levantaban a cada movimiento, paseaban o hacían, supongo, sortilegios o trucos para concentrarse.
Alrededor del campeonato se organizaron otras actividades: jugadas en la calle con reglas menos estrictas o en La estación de Sants de Barcelona donde un jugador compite con todos los tableros y hasta hubo un partido de fútbol sala entre algunos de los participantes.
No sé jugar al ajedrez, pero viendo tanta dedicación y afición me han entrado ganas de aprender.
La jugadora más pequeña y más graciosa que podéis ver en el montaje acababa de cumplir 7 años. Los niños no juegan con niños sino con quien les toca. Choca verlos competir con alguien mayor que ellos que hasta podría ser su abuelo.
Un beso para mi compañera Helena, la reportera. Un cielo y una profesional de las buenas.
Os dejo un pequeño montaje con algunas de las fotos de estos días, amenizado por la música nueva de Ossobucco.
http://www.myspace.com/ossoybucco
Joshua y mi hijo Adrià están mezclando su segundo disco y de paso os hago un adelanto. Suena así de bien. Darle al play.