Creo que ha llegado el momento de darle unas largas vacaciones a “El perfume de las moreras”
Desde 2007 que empezó a caminar, han sido 187 post, algunos muy entrañables para mí y otros más frívolos, pero en cada uno de ellos he puesto mi corazón, ese que late a deshora y asusta a los fonendos con su tic, tic, tac desordenado.
Necesito concentrarme y un poco de introspección y silencio para crear y esbozar mi nueva travesía. El año 2010 ha sido intenso en experiencias, unas buenas y otras no tan buenas que todavía no he procesado por falta de tiempo y sosiego.
Lo mejor del blog ha sido la oportunidad de contactar con personas de muchos lugares distintos, aprender y disfrutar con lo que me han contado y mostrado. Hacer amigos de verdad, de carne y hueso, con los que espero seguir comunicándome.
También creo que he perdido ingenio y frescura, que necesito renovarme. Algunos de mis post antiguos tienen más chispa, os lo aseguro.
Gracias a todos los que en algún momento habéis pasado por aquí, a los veteranos, que estáis desde el principio: Thoti, Ynaraud, ahora Tris, Carlota, Ñoco, Sam, antes Ordet. No puedo nombraros a todos los que sois algo más que amigos virtuales, porque la lista sería muy larga.
¡Hasta la vista!




